Nieve

Una dulce brisa entra por la ventana. Hace calor en la habitación, a pesar de que afuera nieva.
Comienza a tener frio. Cierra la ventana y va por una manta. Liada en la manta, vuelve a sentarse al lado de la ventana. Observa la nieve. No esta acostumbrada a ver caer la nieve. Hay un pequeño hueco entre las nubes que le deja ver la luna.
Imagina que entre la nieve aparecerá un principe y que se sentirá atraido por ella. Piensa que es una gran cursilada, como todas.
De repente ve movimiendo en la nieve. Un gato pequeño se movia por la nieve lentamente, mojado y helado. Apenada y preocupada por el pequeño minino, salió de la habitacion y bajo en busca de él.
Volvió a subir, toda arañada, pero con el gato en su regazo. Fue al baño y cogio una toalla para secarlo.
Una vez seco, lo lió en una manta y lo puso sobre la cama.
-¿Mejor?-le preguntó al gatito.
Este maulló y se acomodo en la cama. Y ella sonrió tranquila.